Uno de los mayores exponentes del Mester de Clerecía se presenta de nuevo con una
selección de sus "Milagros de Nuestra Señora", en la que apreciamos que la condición humana apenas se ha movido del sitio, que seguimos necesitando pensar que no todo está perdido, que en las peores circunstancias podemos seguir confiando, que la poesía y la música son la balsa en medio del naufragio, y que, en definitiva, a través de ambas y de la belleza que desprenden sigue siendo posible la esperanza.
Una inmersión en el alma del siglo XIII que nos hace reflexionar sobre el espíritu del siglo XXI.